Pobreza infantil en Latinoamérica: ¿se podría evitar?
- Valentina Araoz Revilla
- 22 ene 2024
- 5 Min. de lectura
Según el último análisis del pasado 2023, uno de cada cinco niños está en situación de pobreza extrema en este continente
En pleno siglo XXI, la pobreza infantil sigue siendo una problemática de gran importancia a nivel mundial que sigue sin resolverse, a pesar de su pleno conocimiento. Es una de las principales causas de la violación de los derechos humanos de los niños y niñas del mundo. Ésta se manifiesta a través de factores como el hambre, la malnutrición, la falta de acceso a bienes de primera necesidad como el agua potable y el derecho a tener una vivienda digna, así como a otros servicios básicos como la salud y la educación, que son imprescindibles para el correcto desarrollo de cualquier persona.
En el caso de Latinoamérica, un continente marcado por su diversidad cultural y geográfica, en los últimos años se ha venido construyendo un importante consenso acerca del hecho de que la pobreza que afecta a los niños, niñas y adolescentes, es uno de los principales desafíos a los que se enfrenta la región, no solo por sus efectos en el presente, sino también por sus consecuencias de larga duración sobre la infancia y sobre el desarrollo integral de la sociedad. Detrás de los paisajes pintorescos, se esconde una realidad sombría que afecta a millones de niños y niñas, limitando sus oportunidades y perpetuando un ciclo de desigualdad.
En el siguiente vídeo realizado por el Banco Mundial en América Latina y el Caribe, en el año 2008, podemos ver un análisis de la situación concreta de diversos países del continente.
Fuente: Banco Mundial en América Latina y el Caribe
Sin embargo, el conocimiento existente respecto de las particularidades de la pobreza infantil no es suficiente para abordar este reto. Por lo tanto, las políticas públicas dirigidas a su superación se ven afectadas y tienen un carácter limitado, debido a que en ocasiones parten de supuestos falsos, no contemplan las distintas expresiones de la pobreza en la infancia, y no se basan en un enfoque de derechos que garantice el cumplimiento de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) en la que participan todos los países.
Para medir la pobreza en este continente se suele utilizar el método monetario, a través del cálculo del costo de la canasta de satisfacción de necesidades básicas. Pero esta aproximación basada en el ingreso, gasto o consumo del hogar expresado en términos per cápita, no da cuenta exacta de las características de la pobreza en la infancia.
A pesar de algunos avances en las últimas décadas, según datos de organismos internacionales como UNICEF y la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), aproximadamente el 30% de los niños y niñas en la región viven en condiciones de pobreza extrema.
En este mapa realizado en base a los datos de algunos países de Latinoamérica, extraídos del Banco de datos regional para el seguimiento de los ODS en América Latina y el Caribe (agenda2030lac.org), podemos observar que el país que más destaca es Panamá, con un porcentaje que casi alcanza el 13%.
CAUSAS PROFUNDAS
Este fenómeno afecta a todos los estratos sociales, pero las disparidades son más notorias en áreas rurales y comunidades indígenas. La pobreza infantil en Latinoamérica tiene causas profundas que se entrelazan con factores económicos, sociales y políticos. La falta de acceso a una educación de calidad, la carencia de servicios de salud adecuados, la escasez de oportunidades laborales para los padres, los conflictos armados, la discriminación o el desinterés para acabar por fin con esta problemática, son solo algunas de las razones que perpetúan este problema.
Además de estas causas, la región ha enfrentado desafíos adicionales, como la inestabilidad política y los impactos de desastres naturales, que han empeorado la situación en algunas zonas.
DESNUTRICIÓN INFANTIL
Todas estas causas provocan una serie de consecuencias graves como puede ser la dificultad en el aprendizaje, genera elevados niveles de mortalidad en el país, paraliza el desarrollo, genera malnutrición, problemas de salud, frena el crecimiento económico, exclusión social, provoca incrementos en la desigualdad, mayor vulnerabilidad a la explotación o efectos en el desarrollo cognitivo y emocional de cada una de las personas.
De entre todas estas consecuencias, vamos a centrarnos en la desnutrición. La desnutrición en la niñez, además de violar el derecho a la alimentación, incrementa el riesgo de muerte, inhibe el desarrollo cognitivo y afecta el estado de salud de por vida. Atender este problema es condición indispensable para garantizar el derecho a la supervivencia y al desarrollo de las niñas y niños de Latinoamérica, así como para lograr el progreso de los países.
En la región coexisten problemas de ingesta insuficiente de alimentos y de desequilibrios en la composición de la dieta. Estos últimos se expresan en la falta de micronutrientes (hierro, yodo, cinc, vitamina y en un exceso cada vez mayor de macronutrientes (ricos en grasas saturadas), que se traducen en obesidad y otras patologías. Sin embargo, el problema principal de la mayoría de los países sigue siendo la desnutrición, pese a que la producción regional de bienes alimentarios triplica las necesidades energéticas de sus habitantes (CEPAL, 2008).
En los últimos años, se han registrado algunos avances en la lucha por reducir la desnutrición infantil en el continente, pero siguen sin ser suficientes. A causa de la llegada de la pandemia de COVID en el año 2019, fueron muchas las familias en el mundo que se vieron extremadamente afectadas económicamente, y el continente americano no fue una excepción. Según los últimos datos publicados por UNICEF, “en la actualidad hay más de 10 millones de niños y niñas menores de cinco años que están malnutridos. Algunos de estos niños y niñas no reciben suficientes alimentos, mientras que otros comen los equivocados, lo cual dificulta que crezcan sanos y alcancen todo su potencial”.
En la siguiente gráfica realizada por el Banco Mundial, podemos ver la evolución de la desnutrición infantil en menores de 5 años en Latinoamérica, según los tres últimos datos publicados por cada país.
RESPUESTAS GUBERNAMENTALES Y ORGANIZACIONES NO GUBERNAMENTALES
Si bien la pobreza infantil sigue siendo un desafío, algunos países han implementado medidas para abordar el problema. Diversos programas gubernamentales destinados a mejorar la educación y la salud infantil han logrado cierto éxito, pero la falta de recursos y la corrupción a menudo obstaculizan estos esfuerzos. Además, organizaciones no gubernamentales (ONG), desempeñan un papel decisivo al proporcionar apoyo directo a las comunidades más vulnerables.
La pobreza infantil, en cualquier rincón del mundo, es una realidad dolorosa que requiere de la colaboración de todos y cada uno de nosotros para poder combatirla, pero sobre todo, de aquellos que se encuentran en el escalón más alto de nuestra sociedad, aquellos que si realmente quisieran, podrían acabar con la pobreza en el mundo y en otros siete mundos más. Lo que pasa es que no les interesa que sea así. Se suele decir que el ser humano se caracteriza por ser un ser "racional", pero, sin duda, si hay algo que lo caracteriza más que su "racionalidad", es su egoísmo.
O relato elaborado é correcto, de forma que os gráficos entran a este a sumar e a enriquecer o contido. Iso si, faltounos un traballo importante como é o de axustar a cor, tanto nalgúns proxectos de xeito individual como a nivel xeral entre eles. Onde máis tocaría axustar a cor sería no traballo do mapa, pois o ideal aquí sería apostar por diferentes cores que fosen de máis suave a máis intensa. Non era imprescindible facer un intervalo cun degradado, pero si que estaría ben moverte incluso dentro dunha cor seleccionando catro intensidades, que son os grupos que fas.
En canto ao gráfico de dispersión, tamén hai problemas con esa escala de cor, xa que aquí non é procedente…