Las personas que padecen trastornos mentales y emocionales tienen una esperanza de vida menor
- Agustin Cara
- 10 ene 2024
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 20 ene 2024
Hay que hablar de qué te sucede cuando duele el alma
Los seres humanos solemos evadir el dolor físico y mental que sufrimos y no le damos apenas importancia. Tratamos de que no se vea y no se sienta, y buscamos lo que sea por no experimentarlo. El hecho que el dolor no se toque, no significa que este no exista. No debemos ocultarnos, porque todos hemos vivido en algún momento esta situación. El calmante para el corazón es darte cuenta de que él existe.
El 15 de marzo de 2020, España se paralizó, había que parar el avance del virus. El coronavirus cambió la vida tal y como la conocemos. Debido a los estragos que estaba causando, el Gobierno se vio obligado a imponer las políticas de confinamiento. Empezaba así una época inédita desde hace décadas. Los hospitales colapsados y las personas sin poder salir de casa. Paro, aislamiento social y muerte. El miedo y la incertidumbre se apoderaron de la sociedad. Llegamos a un estado de crispación general en el que la salud mental se vio lastrada, y los trastornos emocionales, sobre todo de los jóvenes fueron muy significativos tras el final del confinamiento.
La pandemia ha triplicado el número de trastornos mentales y de conducta entre los menores. En estos casi dos años de crisis sanitaria que estamos viviendo, la incertidumbre, el miedo, las muertes, el desempleo, el confinamiento y la soledad, son algunas de las circunstancias que han menoscabado la salud mental de la población.
Pero, ¿qué pasó con los jóvenes?
Este colectivo ha vivido situaciones de estrés derivadas de la enfermedad o la muerte de allegados o familiares cercanos, de la pérdida de empleo de sus progenitores o de su propio trabajo. Además, la detención inminente de las actividades cotidianas supuso una grave experiencia traumática para muchos de ellos. Todo esto ha generado estrés y sobre todo ha podido acarrear serios problemas en la convivencia debido al núcleo familiar, y hay familias que viven en un ambiente desestructurado.
En estas edades, la vida social forma parte esencial de la rutina y de su desarrollo. “El hecho de estar encerrado en tu casa, siempre entre las mismas cuatro paredes, encima con la presión de prepararse para la selectividad, fue lo que reventó todo”, sentencia María, estudiante de la Universidad de Almería. La joven, como muchos otros, vio como sus problemas de salud mental se agravaron durante los meses de confinamiento.
El desconfinamiento permitió que este sector de la sociedad tan vulnerable pudiera retomar sus relaciones sociales, pero de una manera interrumpida, ya que se produjeron continuos cambios en la normativa para prevenir los contagios. Así pues, las relaciones interpersonales no han podido desarrollarse como en la situación precovid.
Laura López, psicóloga malagueña, afirma que la pandemia ha aumentado la sintomatología de los pacientes que ya tenían algún tipo de alteración psicológica. Además, aquellos jóvenes que en un momento determinado no presentaban ninguna alteración, todas las restricciones de la pandemia han hecho que se desarrollen problemas emocionales y psicológicos en este colectivo. María, víctima del trastorno mental sufrido por la pandemia, alega que nunca te pones en situación de que puedas llegar a estar tan mal como para desarrollar un trastorno de salud mental y, aunque mires para otro lado, los problemas que no afrontas siempre se quedan contigo.

Laura López Gómez, psicóloga malagueña
Las consultas psicológicas, de salud mental y los psiquiatras están desbordados
Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, en las comunidades autónomas se han producido varios cuadros de ansiedad, debido al cese de actividad de la pandemia del COVID19.
Las personas entre 18 y 34 años son las que más servicios de salud mental reciben, las que más ansiedad han experimentado, las que tienen más síntomas de tristeza y, por esta situación, su vida cotidiana ha cambiado. Según el CIS, más del doble de las personas que han acudido a los servicios de salud mental son mujeres. Los principales factores que han agravado los problemas de salud mental en este colectivo pueden ser sobre todo a las desigualdades que este colectivo sufre en el ámbito profesional, el cuidado de sus respectivos familiares o la violencia de género.
De hecho, cerca de la mitad de los trastornos mentales suelen aparecer entre los 12 y 14 años. Sin embargo, existe una gran problemática hoy en día, la escasez de profesionales dedicados específicamente a la salud mental. Según los datos de Cruz Roja, esta tasa oscila entre menos de 2 por cada 100.000 habitantes en países de ingresos bajos y más de 70 en países de ingresos altos. Por otro lado, en el Sistema de Salud Pública español, hay seis psicólogos o psicólogas por cada 100.000 habitantes, lo que supone un tercio de la media europea.
Según el CIS, desde el inicio de la pandemia hasta la actualidad, un 6,4% ha acudido a un profesional de la salud mental por algún síntoma, el mayor porcentaje es de un 43,7% por ansiedad y un 35,5% por depresión. Estos problemas se pueden reducir acudiendo a los profesionales, psicólogos, psiquiatras. María afirma que desde que fue al psicólogo ha aprendido cosas de gestión emocional, inteligencia emocional, que antes no sabía, y por eso ha estado tantos años de su vida arrastrando tantos problemas.
Sin embargo, España no es el único país afectado por los numerosos diagnósticos de ansiedad y depresión. Hay otros países europeos que también han sufrido esta situación:
Es urgente una mayor inversión en salud mental
Actualmente, existen grandes carencias de la salud mental en España, y muchos colectivos demandan una mayor inversión, ya que los recursos destinados a este ámbito son claramente insuficientes. Por ejemplo, invertir en recursos materiales, tecnológicos y profesionales para asegurar que en nuestro país haya el acceso a una atención en salud pública. La pandemia nos ha demostrado que los trastornos mentales pueden afectar a cualquiera. Por lo tanto, si realmente queremos lograr una reconstrucción social y económica, es más urgente que nunca darle la atención que merece.
Es muy importante intentar prevenir los problemas de salud mental. Los jóvenes que muestran signos de aislamiento, pérdida de motivación o abandono escolar deben ser asistidos en la detección temprana de trastornos mentales, lo que ha llevado a la creación de intervenciones comunitarias para aumentar la detección de nuevos casos.
Aunque miremos para otro lado, los problemas que no afrontamos siempre se van a quedar con nosotros. Entonces llegará el momento y el lugar en el que no tengas otro lado donde mirar porque todo serán problemas y no puedas continuar. La situación en la que te encuentras es la de estancamiento, porque siempre tienes que afrontar problemas.
El conjunto es bueno, de forma que hay una buena conjunción entre texto y elementos gráficos a la hora de aportar información. En cuanto a la parte gráfica, tocaría hacer algunas revisiones. En el mapa de Datawrapper tocaría hacer una escala de color, no tener tantos bloques como apariciones de los porcentajes hay en el conjunto de datos. En la infografía habría que aportar algo más de contraste, pues la letra blanca con el fondo rosa dificultan un poco la lectura, algo que sucede al revés en las ventanas emergentes del gráfico de Flourish. En ellas el color rosa (ese tono de rosa en concreto, vaya) no está generando tanto contraste como sería necesario. Tocaría revisar esas cosas, pues son…