LA ADOPCIÓN ESTÁ DE MODA, Y VIENE PARA QUEDARSE
- Lussie Alvs
- 17 ene 2024
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 19 ene 2024
El estudio de 'Él nunca lo haría' 2022 de la Fundación Affinity apunta que la adopción de perros y gatos ha aumentado en un 20 por ciento en los últimos quince años, pasando de un 30 a un 50 por ciento.

Foto realizada en el local de laperla, el antiguo cat café de A Coruña.
Las perreras y protectoras tradicionales se están quedando atrás en cuestión de condiciones sanitarias para mantener a los animales que residen en ellas. Suciedad, enfermedades, jaulas individuales que fomentan el aislamiento, condicionan la vida de muchos perros y gatos, destinados a vivir en espacios hacinados hasta que alguien decida adoptarlos. A esto se le suma que el número de animales abandonados, si bien sufre variaciones positivas con respecto a años anteriores, sigue suponiendo un problema para estos espacios, incapaces de hacerse cargo de ellos. Por ello, cada vez más personas acuden a otras iniciativas en busca de sus nuevas mascotas.
Los cafés felinos, espacios de convivencia o protectoras que trabajan con casas de acogida están revolucionando la forma de concebir la adopción, especialmente la de gatos adultos. Este fenómeno tiene sus orígenes en Asia, concretamente Japón, donde en la década de los 2000 comenzaron a crearse las primeras cafeterías con estos animales. El furor de los países asiáticos por las cafeterías se ha fusionado con una necesidad, introducir diferentes especies que conviertan el salir a tomarse un café en toda una experiencia. Grandes metrópolis como Tokio, Singapur o Seúl han promovido la extensión de este negocio por todo el globo terráqueo.
Sin embargo, existe una gran diferencia entre estos locales y los establecimientos que existen en nuestro país. Japón tiene estrictas normas para poder tener mascotas, ya que se encuentran prohibidas si vives en un apartamento o bloque residencial. Vivir en una casa o chalet no es posible en las capitales, por lo que la habilitación de estos espacios funciona como una especie de consolación para los nipones. Por otra parte, la política respecto a los animales en nuestro país ha fomentado la creación de estos espacios con un objetivo, favorecer la adopción de los felinos. Estas curiosas cafeterías tienen un precio de entrada de alrededor de cinco a diez euros por una hora y ofrecen a los gatos un lugar de residencia hasta poder irse a su nuevo hogar.
Una iniactiva que lucha contra el tráfico de animales, ahora prohibido, que antes podíamos encontrar sin realizar una búsqueda exhaustiva en páginas como milanuncios, donde las camadas de determinadas razas rondaban precios desórbitados.
Café en compañía gatuna
El café felino ubicado en Ronda de Outeiro (A Coruña) reunía a un sinfín de amantes de los animales desde su apertura en 2017, hasta que, debido a la pandemia, cerró sus puertas. No obstante, sigue ofreciendo un lugar de reunión con ellos y fomentando la conexión de los visitantes con los animales. Con un nuevo nombre, la perla family, pero la misma esencia, los dueños del antiguo café mantienen un local en el que viven felinos de todos los colores y reciben la visita de gente con ganas de colaborar o darle una casa a uno de ellos. Sin coste de entrada, se suele solicitar un donativo monetario o bien suministros esenciales para poder seguir llevando a cabo esta actividad.
Su fundadora, Monse, admite que existe un gran desconocimiento ya no solo alrededor de los gatos como animal de compañía, sino también del local “yo creo que los gatos son los eternos desconocidos. Toda la gente piensa que el gato es para estar en una finca, comer ratones, pero que no vale para nada más. A mi parecer es todo lo contrario, el gato ofrece muchísimas cosas”. Al entrar al espacio ya reconoces una serie de características que lo desvinculan de una cafetería al uso, los gatos duermen serenos en todos los rincones, no hay mesas ni sillas que interrumpan su tránsito, “llegar aquí es como si fueras a una casa, a visitar a un amigo y ves a su gato. Aquí los gatos están encantados, van hacia ti, te quieren, cuando empiezas a venir muchas veces te conocen. Aquí conoces realmente al gato, no tienen ninguna carencia, no tienen miedo, ellos aquí les encanta estar” nos cuenta Monse.
Otra ciudad gallega se ha sumado hace poco a la creación de un local que fusiona la hostelería con la función de una protectora, llamada Ailuro cat café. Regentada por dos jóvenes amantes de los animales y en colaboración con la protectora Gatiños da Rúa de Vigo, este espacio consiste en una casa de acogida para los felinos “hasta que algunx de vosotrxs se enamore de ellos, y llevar a cabo una adopción responsable” comentan en su página web. La novedad que proponen sus fundadoras es promover el desarrollo de talleres de gatoterapia, exposiciones de artistas locales o visualización de contenido audiovisual, todo esto con el objetivo de crear un lugar de encuentro con los animales y otras personas con intereses en común.
La labor de embos espacios se enmarca en un momento en el que las cifras de abandono y rescate de animales no deja de aumentar. Los felinos, conocidos por su carácter independiente son los más afectados.
A través de estas iniciativas, la comunidad autónoma se sitúa en la vanguardia de la promoción de la adopción, transmitiendo un mensaje alto y claro: acabar con la compraventa de mascotas. Una realidad que, gracias a avances como la ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales, parece estar cada vez más cerca.
Lucía Álvarez Dacal.
O relato elaborado é bo e os gráficos están ben integrados no discurso xerado. Iso si, hai algúns problemiñas na parte dos gráficos que tocaría revisar. En primeiro lugar, tocaría revisar o espazo que lle outorgas a algúns deles dentro do conxunto. No caso do mapa, por exemplo, o feito de poñelo a un lado fai que todo quede moi reducido, o que dificulta a primeira visualización deste contido. Tocaría axustar tamén esa parte, co obxectivo de facer máis claros estes materiais.
Despois, hai que facer algúns axuste en termos de cor. Aínda que se aprecia vontade de que todo vaia na mesma liña, seguimos tendo moita variedade para tan só catro proxectos visuais. No terreo dos datos, tocaría revisar…