España no es país para jóvenes: la emigración ayer y hoy
- Ainara Rodríguez
- 22 ene 2024
- 3 Min. de lectura
El número de emigrantes españoles asciende a casi 2.8 millones, un nuevo récord desde 2009
Ainara Rodríguez Vázquez | Ourense
Se dice que aquellos pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla, así como que existe una especie de círculo vicioso que provoca que se repitan, cada cierto tiempo, los mismos acontecimientos. Uno de ellos es el caso de la emigración, por el que muchas personas se ven obligadas a abandonar su país por diferentes razones, pero con un nexo común: la búsqueda de una mejor calidad de vida.
Uno de los acontecimientos que marcaron para siempre el transcurso de la historia de la política española fue el de la Guerra Civil (1936-1939) y la posterior dictadura del caudillo Francisco Franco hasta su fallecimiento en 1975. Durante este periodo de tiempo, millones de ciudadanos españoles se asentaron por todo el mundo (principalmente en zonas como Latinoamérica o el norte de Europa) para mejorar su situación económica y poder vivir en libertad. Lo que estas personas no imaginaban era que, pasadas unas décadas, el auge de la emigración volvería hasta el punto de llegar a un récord histórico en el año 2023, en el que ya son casi 2.8 millones los españoles que viven en el extranjero, de acuerdo con las informaciones de El País.
A pesar de que las causas son diferentes a las de hace casi medio siglo, las circunstancias económicas y sociales derivadas de la crisis inmobiliaria que comenzó en 2008, provocaron que muchos españoles se viesen obligados a buscar oportunidades laborales en otros países. Esta crisis –que todavía mantiene signos de persistencia–, junto a la relativa al coronavirus, fueron claves para el aumento del pico de emigrantes.
En lo que se refiere a los destinos de emigración, los tiempos no cambian con respecto a la época dictatorial, pero sí lo hacen en cuanto a preferencias: a día de hoy, descienden los traslados a América Latina (a excepción de Argentina, con un total de 477.465 españoles residentes) y aumentan a Estados Unidos. Entre los países europeos, Francia y Reino Unido se posicionan en lo más alto.
Distintas épocas, mismas razones
La crisis económica actual es una especie de reflejo del pasado, ya que apenas existen diferencias en términos generales. Muchas de las condiciones presentes en la emigración de antaño se reproducen en la actualidad.

María Lorenzo y Rodrigo Vázquez sostienen una fotografía de cuando eran jóvenes. AINARA RODRÍGUEZ
Rodrigo Vázquez y María Lorenzo son un matrimonio de Ourense. Él, jefe de obra. Ella, modista, ambos jubilados. Entre los 70 y 80, en medio de sus 20 años, se vieron obligados a dejar todo atrás para emprender una nueva vida en Francia por la crisis económica derivada de la dictadura franquista. “En España vivíamos completamente atrasados y solo existía una única solución, que era emigrar”, cuentan. Tras haber estado casi seis años viviendo en Landerneau, una pequeña localidad francesa ubicada en la región de la Bretaña, ambos admiten que, pese a las carencias y miseria que tanto ellos como el resto de españoles de su generación tuvieron que soportar, son capaces de empatizar con aquellas personas que a día de hoy poseen ese mismo instinto de supervivencia ante un futuro lleno de incertidumbre, también provocado por el aumento de las tensiones dentro de la política española.
Estas razones y desplazamientos de los ciudadanos españoles al extranjero también han provocado que muchos españoles se planteen la posibilidad de tener hijos. Además, cada vez son mayores las dificultades de ser propietarios de una vivienda, así como la falta de oportunidades laborales, factores que provocan que el ritmo de crecimiento de la población sea cada vez de manera más paulatina.
A pesar de que el factor económico sea el más influyente a la hora de dar el paso de emigrar fuera del país, otro de los condicionantes tiene que ver con la búsqueda de una educación de calidad. Nada más terminar sus estudios superiores, muchos jóvenes españoles deciden residir en el extranjero para continuar formándose académicamente, y así adquirir una mayor experiencia y preparación de cara al futuro laboral.
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en el 2021, salieron de España 19.622 jóvenes con formación superior, una cifra que representa el 0.77 % del total de ciudadanos de entre 25 y 29 años (2.5 millones).
Un futuro incierto

María Lorenzo muestra fotografías de la época en la que vivían en Francia. AINARA RODRÍGUEZ
Que los españoles retomen la emigración se puede catalogar como un fracaso de España si aquellos que salen no regresan. Aquí entra en discusión el término denominado "fuga de cerebros". Es cierto que los jóvenes que finalizan sus estudios y no pueden acceder a un empleo se ven empujados a emprender la marcha al extranjero en busca de una oportunidad. Esto analizado en términos de beneficio, puede ser positivo si pasado un tiempo regresan porque traen consigo capital, contactos y conocimiento. Sin embargo, puede ser un problema si no regresan, como acontece con bastantes emigrantes españoles que optan por quedarse en los países a los que se trasladan.
No que respecta á construción da peza hai un bo traballo, así como na integración dos materiais gráficos dentro dela, pois entran a sumar a ese contido xa proposto. Iso si, faltan algúns elementos por axustar antes de que nos quede ao 100%. En primeiro lugar, faltaría unificar a presentación das cifras con decimais, xa que temos o uso do punto, pero tamén o da coma. Neste sentido, tocaría tomar unha decisión e aplicala a todo o proxecto, tanto ao texto como aos gráficos. Ademais, no mapa, faltaría por retirar ese mapa interno, xa que non está a facer referencia aos lugares abordados nel. Finalmente, faltaría por axustar o modo de presentación das datas no gráfico final de Datawrapper, pois…