El alcohol: un mal oculto
- Silvia Vilas Gonzalez
- 22 ene 2024
- 4 Min. de lectura

Fotografía de mujer que tiene problemas con el alcohol/Freepik
Se acostumbra a decir que “el alcohol es bueno para el corazón”, “ayuda a estar más animado”, “beber alcohol solo los fines de semana no produce daños en el organismo” y un sinfín de mitos que ni de cerca se asemejan a la realidad. Desde el origen del consumo de alcohol, alrededor de hace unos 9.000 años, cuando se supo que mediante la fermentación de ciertos granos y frutas se transformaban en bebidas alcohólicas, esta sustancia no ha dejado de estar presente. Sin embargo, el problema sucede cuando no solo consiste en tomar una copa o vaso de alcohol, sino que va más allá y la vida de una persona se basa en ello.
El abuso de alcohol ha ocasionado de generación en generación un proceso de adicción que ha conllevado a enfermedades mentales o estados de ánimo negativos llegando a dañar relaciones con los seres queridos y/o amigos. El trastorno por consumo de alcohol (AUD) está caracterizado por la incapacidad de dejar o controlar el consumo de alcohol, a pesar de las consecuencias para la salud y el bienestar.“Mi vida dependía de poder conseguir beber y cuando no lo lograba me volvía totalmente irracional y tenía un carácter violento” señala M. Rivas, un ex-alcohólico desde hace 10 años.
¿Qué produce esa adicción?
“El alcohol es una sustancia que afecta como cualquier otra a grandes partes del cuerpo, pero la que hace que llegue a crear esa dependencia es el cerebro, pues logra un gran efecto sobre él al crear una sensación de mejoría emocional ante su consumo” destaca Ana Molino, médica. Según confirman diversas investigaciones, el alcohol es ocasionado por diferentes causas y factores, “aunque es algo dañino no todo el mundo tiene los mismos síntomas ni se ve igualmente afectado” señala Molino.
Pues pese a que no existen patrones que aseguren el “motivo” del consumo de alcohol hay ciertos factores que entran en juego. Entre estas causas se encuentra el crecimiento económico, la cultura, las políticas sobre el alcohol, etc. y entre los factores individuales están la edad, el sexo y las circunstancias familiares. Así pues, cada persona lleva el manejo del consumo del alcohol de una u otra manera.
Uso descontrolado
Según las Pautas alimentarias para estadounidenses 2015-2020, para evitar situaciones de trastorno por alcohol debe moderarse el consumo. De este modo, a las mujeres se les aconseja una bebida al día como máximo, mientras que en el caso de los hombres son dos. Aunque pese a esta medida, hay ciertos casos que deben evitar cualquier relación con las bebidas alcohólicas como son las personas menores de edad, embarazadas, gente manteniendo una medicación, etc.
Entre las principales consecuencias de los “atracones” de alcohol se encuentran las agresiones, violencias o comportamientos negativos contra personas del entorno del afectado; lesiones ocasionadas tras accidentes, pues al estar bajo los efectos del alcohol las capacidades sensoriales disminuyen, etc. Sin embargo, estos son solo los “casos observables”, pues también se encuentran problemas de salud en diferentes organismos del cuerpo, según indica el NIH MedicinePlus.
Evolución del consumo
El hecho de beber alcohol ha conllevado ciertas conductas peligrosas como son borracheras, binge drinking y consumo de riesgo, entre otras. Así pues, pese a las iniciativas, medidas y/o charlas acerca de los daños del exceso de alcohol, esto no se detiene. La prevalencia de consumo de sustancias psicoactivas alguna vez en la vida por la población española de 15-64 años, concretamente de alcohol, según el Informe sobre adicciones comportamentales y otros trastornos adictivos 2023, fue de 94,9% hombres y 91,4% mujeres en el año 2022. Además, se puede apreciar la diferencia entre las personas de 15-34 años que suponen un 90,30% y las de 35-64 un 94,6% destacando que pese a ser la primera cifra, una edad bastante temprana, no se aleja demasiado la proporción del consumo del otro rango de edades.
Por otro lado, la frecuencia del consumo a nivel mundial en distintos países en 2019 de la Eurostat refleja que los porcentajes mayoritarios son los del género masculino en casi todos los países observados. Además, se aprecia en la muestra seleccionada que aunque el consumo sea elevado no se hace tan intensamente de manera diaria, pues este dato no supera alrededor del 20% siendo la mayor cifra en España.
Así pues, la sociedad continúa bebiendo pese a saber los contras que conlleva. Pues, aunque en el aspecto de los fallecimientos por consumo han bajado las cifras según han avanzado los años, algunos países no siguen esa “regla”. Según datos de 2020 de Eurostat, Polonia y Eslovenia llegan a aumentar esas cifras alrededor del 4% más. Sin embargo, pese a estas excepciones, los datos muestran una mejoría al no llegar a un límite incontrolable.
El alcohol sigue siendo una sustancia perjudicial para la salud por lo que se debe seguir controlando el consumo y pedir ayuda o ofrecerla si conoces algún caso. De este modo, iniciativas como el Plan de Acción Mundial para la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles 2013-2030 proporcionará nuevas ideas para esa reducción de alcohol. Entre algunas de las medidas se plantea la subida de los impuestos sobre las bebidas alcohólicas y diversas prohibiciones de publicidad de estos elementos.
A construción do relato é boa, igual que a aportación que fan os materiais gráficos a ela. Onde temos que axustar é na elaboración deses contidos visuais, xa que faltaron algunhas cousas por afinar. En primeiro lugar, tocaría revisar o uso da cor, de xeito que nos tocaría procurar unha certa conexión entre os tres produtos visuais. Neste momento cada un deles vai no seu camiño cromático, o que nos resta unidade no global do proxecto. Ademais, no que respecta ao gráfico de xerarquía, o feito de traballar con porcentaxes fai que se nos amosen cifras un tanto raras, xa que, por exemplo, en Polonia a suma de persoas que consomen nesas posibilidades é moi superior ao 100%. Como falamos…