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El 2022 finalizó con las cifras más altas de víctimas de violencia de género de la última década

El número de mujeres víctimas de violencia de género aumentó en un 8,2% en comparación al año 2021



La estadística publicada en el INE sobre violencia de género y doméstica del año 2022 apuntó a una de las cifras de víctimas más elevadas en lo que va de milenio, alcanzando un total de 32.644 casos. Son cifras preocupantes que resaltan la magnitud del problema que supone la violencia de género en nuestra sociedad. Detrás de cada número hay una mujer que ha experimentado miedo y angustia, sentimientos que le fueron causados por una persona con la que pensaba compartir su vida. Muchas mujeres viven siendo maltratadas en sus propios hogares, callándose el sufrimiento que guardan en su interior por miedo a no ser escuchadas, hasta que, lamentablemente, algunas no pueden alzar su voz nunca más.

El problema no se limita a España, sino que es un problema a nivel global. De acuerdo con los datos ofrecidos por la ONU más de 640 millones de mujeres de 15 años o más han sido objeto de violencia por parte de su pareja. De esta cifra tan elevada, menos del 40% buscan algún tipo de ayuda y en la gran mayoría de estos casos, acuden a su familia y a sus amigos, no a instituciones formales. Muchas de las que buscan ayuda, ni siquiera presentan denuncias ante la policía por miedo.

El informe del INE sobre el número de denunciados en el 2022, con adopción de orden de protección o medidas cautelares, desvela que las comunidades con mayor número de denuncias fueron Andalucía y Valencia.



Las mujeres que han perdido la vida Desde que se comenzaron a contar los feminicidios en el 2003 en España, se han registrado 1.237 casos de mujeres asesinadas a manos de sus parejas o exparejas.

El informe de Violencia de género del Ministerio de Igualdad de España revela que, en el 2022, 49 mujeres perdieron su vida. Una cifra que se ha mantenido durante los últimos años, pero que no deja de ser preocupante. En su gran mayoría, los asesinos eran las parejas de estas mujeres y tenían edades comprendidas entre los 41 y los 50 años. Muchas de ellas tenían hijos, quedando huérfanos 36 niños menores de 18 años.


La comunidad con más víctimas fue Andalucía, que reunió 11 mujeres asesinadas, seguida de Cataluña y Castilla La Mancha, con 8 y 7 respectivamente. En cambio, existieron comunidades y ciudades autónomas que no contaron con ninguna pérdida: Galicia, La Rioja, Melilla, Cantabria, Asturias y las Islas Baleares.

Es inquietante resaltar que casi la mitad de las mujeres habían denunciado a su agresor, sin embargo, las medidas institucionales implementadas para protegerlas no lograron detener al asesino.



Asociaciones de ayuda en Galicia A pesar de que la violencia física es de la que más se suele hablar, las mujeres pueden sufrir otros muchos maltratos, en los que se deteriore el bienestar psicológico. La violencia puede ser física, psicológica, sexual, económica, patrimonial, social o vicaria y a pesar de que la física deja consecuencias visibles, todas las demás dejan daños profundos e irreparables en las víctimas.

Con motivo de las consecuencias que deja en las víctimas cualquier tipo de maltrato, que, para la directora de Tamborililás Compostela, las principales son: “estrés postraumático, indefensión aprendida, culpa y baja autoestima”, se han creado en los últimos años muchas asociaciones que ayudan a las mujeres que han sufrido la violencia de género en su propia piel, ya que uno de los puntos más importantes para estas víctimas es contar con un círculo que les ofrezca la atención y el apoyo que necesitan, en algunas ocasiones incluso, para darse cuenta de lo que han vivido.

El colectivo de mujeres Tamborililás, de Santiago de Compostela, no tiene una sede fija, pero: “se trata de un espacio abierto para que, quien quiera y lo necesite, pueda hablar abiertamente de lo que sea con los miembros”. No es una asociación ni una organización con entidad jurídica, sin embargo, buscan “crear espacios de red diferentes a los socialmente establecidos, ofreciendo acompañamiento desde una ética feminista, en caso de poder hacerlo”. Además de ofrecer estas ayudas, una de sus principales funciones es realizar “acciones de calle”, en las cuales le dan voz a las mujeres que han sido oprimidas de cualquier forma.

En Galicia existen 81 Centros de Información a las Mujeres (CIM), estos centros se encargan de prestar atención y asesoramiento a las mujeres que lo necesiten. Cada ayuntamiento gestiona sus puntos de ayuda de formas diferentes, ofreciendo también diferentes programas, en el caso del CIM de Lugo, denominado “Casa Da Muller”, ofrecen acogida a aquellas mujeres víctimas de violencia de género que se han quedado sin un hogar. Pero, además de estos lugares, gestionados por la Xunta de Galicia, existen otras muchas asociaciones que ofrecen ayuda a estas personas y, de una forma u otra, colaboran en la lucha contra el machismo y los feminicidios.


Protección a las víctimas


El Gobierno de España ofrece muchas ayudas económicas destinadas a mejorar la calidad de vida de las mujeres que han sido maltratadas, como la Renta Activa de Inserción, las prestaciones por desempleo, gestionadas por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) o las ayudas para la crianza de los hijos que han crecido en este ambiente familiar tan violento. Además de estas ayudas, existen muchas leyes que amparan a las víctimas, como la Ley Orgánica 1/2004 o la Ley Sí es Sí.

La lucha contra la violencia de género requiere un compromiso continuo, tanto de la sociedad como de las distintas instituciones, pero cada vez, las víctimas están menos solas y son más escuchadas, es por ello, que no deben silenciar sus sentimientos, sino alzar su voz hasta recibir ayuda.




DOCUMENTOS DE LOS DATOS EMPLEADOS:






1 comentario


angel.vizoso
24 ene 2024

Hai un moi bo traballo a nivel de estilo, pois os tres materiais gráficos realizados van na mesma liña cromática. Ademais, consegues crear un bo relato entre os materiais infográficos e o texto.


Como puntos para a mellora, faltaría axustar ese "source" do primeiro gráfico e tamén hai potencial para enriquecer un pouco máis a tipografía da infografía. Hai marxe para traballar cun pouco máis de tamaño e mesmo para algunha negrita. Fóra deses detalliños, moi bo traballo! Noraboa!

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