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Dos leyendas y un rival para entender a los Lakers del Showtime

Actualizado: 25 ene 2024


Mychal Thompson, Byron Scott, Kareem Abdul-Jabbar, James Worthy y Magic Johnson sentados en el banquillo

A pesar de haber sido un equipo campeón desde antes de la fundación oficial de la NBA (ganaron su primer anillo en la temporada 1948-1949, cuando la liga todavía era conocida como la Basketball Association of America) y ser (junto a los Boston Celtics) la franquicia que ha levantado más veces (17) el trofeo Larry O’Brien, Los Angeles Lakers no siempre fueron reconocidos como una entidad de semejante magnitud.


En sus inicios el equipo se encontraba establecido en Mineápolis, donde lograron cinco campeonatos entre el año 1948 y el 1954, convirtiéndose en la primera gran potencia de la mejor liga de baloncesto del mundo de la mano de su superestrella, George Mikan.


Sin embargo, tras caer en las finales de la temporada 58-59, los Lakers se mudarían a Los Ángeles, donde comenzaría un período de sequía ganadora. Rivalizados por los Celtics de Bill Russell, que ganarían ocho anillos seguidos a comienzos de los 60 (para un total de 11 entre la temporada 56-57 y la 68-69), los angelinos perderían sus siete primeras finales desde su llegada a California.



Romperían esa racha negativa gracias a una cómoda victoria sobre los Knicks en las finales de la 71-72, pero los mejores años de su nómina de estrellas compuesta por Elgin Baylor, Jerry West y el ‘superanotador’ Wilt Chamberlain ya eran cosa del pasado. El primero de ellos se retiraría apenas unos meses antes de ganar el campeonato, mientras que los integrantes del dúo pívot-base abandonarían la competición en 1973 y 1974 respectivamente.


Tras el retiro de sus tres grandes figuras durante la década anterior, los Lakers se habían quedado huérfanos. Necesitaban que una nueva estrella aterrizase en Hollywood. El elegido fue Kareem Abdul-Jabbar, quien previamente había sido campeón y mejor jugador de la NBA con los Milwaukee Bucks. Y aunque su gran rendimiento individual no permitió alcanzar el éxito colectivo de manera inmediata, aquel traspaso para traer al pívot de 28 años a Los Ángeles marcaría el inicio de una dinastía púrpura y morada: los Lakers del Showtime.



Apenas cuatro años después de la llegada del inventor y máximo exponente del sky hook, la franquicia angelina elegiría a la sensación de Michigan State, Earvin "Magic" Johnson, con el primer pick del draft de 1979. Un fichaje que les permitiría conformar uno de los dúos más dominantes de la historia de la liga y cuya sociedad (acompañados de piezas esenciales como Byron Scott, Kurt Rambis, A.C. Green, Michael Cooper o, por supuesto, James Worthy) se saldaría con cinco anillos de campeón más para los Lakers entre las temporadas 79-80 y 87-88.


KAREEM ABDUL-JABBAR: SUPERESTRELLA, MENTOR Y RECORDMAN


También conocido como Lewis Alcindor (antes de convertirse al islam en 1971), The Captain es una de las mayores leyendas que jamás han pisado el parqué en un partido de la NBA.


Fue elegido en el draft de 1969 por los Milwaukee Bucks, y su impacto fue inmediato. Durante sus seis temporadas con el conjunto de Wisconsin, Abdul-Jabbar sería elegido como All-Star en todas ellas, con promedios de más de 30 puntos, 15 rebotes y 3,4 tapones en 467 partidos. Junto al legendario base Oscar Robertson, lideraría a los Bucks para ganar el primer anillo de su historia en su segunda temporada. Kareem recibiría el MVP de las finales y su aportación permitiría a Milwaukee barrer a los Baltimore Bullets por un contundente resultado de 4-0.


Tras el retiro de Big O en 1974, Milwaukee no logró clasificarse para los playoffs, razón por la que Abdul-Jabbar, a quien apenas le quedaba un año de contrato, solicitaría ser traspasado a los Lakers. De esta manera, la cara visible de la NBA en la época (quien ya había ganado tres veces el premio a mejor jugador de la temporada regular) se trasladaba a uno de los mayores mercados del país, Los Ángeles, donde previamente había pasado su exitosa etapa universitaria como alumno de UCLA (fue campeón nacional en tres ocasiones de forma consecutiva).


Kareem jugó 1093 partidos en 14 temporadas para los Lakers, en los que ejercería como líder inicialmente, para posteriormente pasar el testigo a Magic Johnson. En sus casi tres lustros en la franquicia angelina, Cap sufriría un bajón en su producción respecto a su etapa en Milwaukee (22 tantos, nueve rebotes y 2,5 tapones), un fenómeno previsible teniendo en cuenta la dimensión de los jugadores con los que compartiría vestuario y efecto del paso de los años, ya que terminaría su carrera en la temporada 88-89, tras 20 cursos compitiendo al máximo nivel y a los 41 años.


Al momento de su retirada, Kareem se había convertido en uno de los jugadores más laureados de la historia del baloncesto. Por aquel entonces, era reconocido por gran parte de los aficionados y expertos como el mejor jugador de todos los tiempos. Durante su larga carrera destacan logros como sus seis campeonatos de la NBA, seis MVPs de temporada regular, 19 participaciones en el All-Star (máximo histórico, empatado con LeBron James), dos MVPs de las finales y 15 nominaciones a los quintetos ideales de la NBA.


Sin embargo, ostentar el récord como máximo anotador de la historia de la liga en temporada regular durante 39 años (entre 1984 y 2023, cuando fue superado por LeBron James) fue quizás su mayor logro.

Sin lugar a duda, tras un inicio exitoso en los Bucks, su paso por los Lakers y su sociedad con Magic, Worthy y compañía le permitieron consolidarse como la entidad que es hoy a ojos de la historia.


MAGIC JOHNSON: EL HURACÁN QUE AZOTÓ LOS ÁNGELES


Earvin Johnson recibió el apodo “Magic” a los 15 años. Tras lograr un triple doble de 36 puntos, 18 rebotes y 16 asistencias, el redactor de del Lansing State Journal, Fred Stabley Jr., le atribuyó al jugador el sobrenombre que le acompañaría durante toda su carrera.


Considerado el mejor jugador de la historia formado en el estado de Michigan, Magic recibiría múltiples ofertas de universidades de primer nivel. Finalmente se decantaría por la Universidad de Michigan State, donde continuaría demostrando su superioridad física y su excepcional habilidad en la posición de base.


En sus temporadas como jugador de los Spartans, Johnson promediaría más de 17 puntos, ocho rebotes y ocho asistencias por partido. Lograría también el campeonato nacional de la NCAA en la temporada 1978-1979 por el que recibiría el premio a mejor jugador de la Final Four.



El pedigrí ganador de Magic seguiría haciéndose notar a su llegada a la NBA, ya que levantaría su primer campeonato y sería nombrado mejor jugador de las finales en su temporada de novato en los Lakers. Pasaría toda su carrera en la franquicia de Los Ángeles, lo que le convertiría indudablemente en una de las figuras más representativas en la historia del conjunto californiano.


En una carrera de tan solo 13 temporadas que fue interrumpida durante cuatro años a causa de haber contraído el VIH, el considerado como mejor base de la historia lograría cinco anillos de campeón, tres MVPs de temporada regular y diez nominaciones al partido de las estrellas, entre otros galardones. Su estilo de juego vistoso, caracterizado por los pases de fantasía y un ritmo vertiginoso, llevó a que, en los años 80 los Lakers fueran conocidos como el equipo del Showtime.



En los 906 partidos que disputó vestido de púrpura y dorado, sus promedios fueron de 19,5 puntos, 7,2 rebotes y 11,2 asistencias por partido (el promedio más alto de la historia en lo que a pases de canasta se refiere).

Pese a no alcanzar la longevidad deportiva ni la excelencia estadística de Kareem Abdul-Jabbar, Magic siempre ha sido reconocido como el 'primera espada' de los Lakers durante el grueso de su carrera. Una condición de líder que, sumada a su genio baloncestístico, le garantizan un lugar en el olimpo del baloncesto americano y mundial.


MAGIC VS BIRD, LAKERS VS CELTICS: LA RIVALIDAD QUE DIO LA VUELTA AL MUNDO


Como toda dinastía, la de los Lakers en los 80 tuvo un gran antagonista, los Boston Celtics de Larry Bird. Si bien los angelinos se enfrentaron en feroces batallas contra los Rockets de Olajuwon, los 76ers de Julius Erving y Moses Malone o los Bad Boys de Isiah Thomas entre otros, el eterno rival de la franquicia, que tantos dolores de cabeza les había dado en los albores de la liga, volvió a ser su principal competidor en la era del Showtime.


Ambos equipos se encontraron en las finales de las temporadas 83-84, 84-85 y 86-87, la primera de las cuales cayó del lado de los de Massachusetts, mientras que en las dos restantes salieron victoriosos los de Pat Riley.

Pese a que este enfrentamiento se ha vuelto prácticamente atemporal con el paso de los años, la intensidad y lo grandioso de la narrativa que presentó en la década de los 80 hace que la de esa época sea considerada como una de las mayores (si no la mayor) rivalidades de la historia del deporte.


Sin embargo, esta rivalidad no solo se fundamenta en la historia que comparten los equipos protagonistas, sino que cobra mayor sentido, si cabe, gracias al antagonismo entre las principales estrellas de cada bando: Magic Johnson y Larry Bird.



El primer enfrentamiento entre ambos tuvo lugar en la final del torneo nacional de la NCAA, en la que Michigan State se impuso a Indiana State por 75 a 64, lo que otorgó la primera ventaja a Magic. Un liderato que se convertiría en igualdad tras la victoria de Bird en las primeras finales de la NBA que disputaron, pero que, finalmente, volvería a decantarse del lado del base, tras vencer en sus dos siguientes 'cara a cara'.


Rivales dentro de la pista, con un respeto absoluto por su opositor (que más tarde acabaría por convertirse en amistad, tras colaborar en un anuncio para la marca de zapatillas Converse en 1986), cada uno elevó el juego del otro hasta alcanzar niveles estratosféricos. Y si bien Magic fue el vencedor de su contienda personal, ambos se retiraron con una vitrina repleta de trofeos, llena como las de muy pocos jugadores a lo largo de la historia.


La competitividad entre ambos, que representaba la antítesis entre lo vistoso de Hollywood y la cultura del esfuerzo de Boston, atrajo el interés de las masas hasta tal punto que se la considera una de las razones por las que la NBA evitó caer en bancarrota. Después de casi diez años en los que la audiencia de los partidos no dejó de caer, la aparición de los dos miembros del Hall of Fame devolvió a la liga el atractivo que había perdido en años anteriores.


Pese a que a principios de los 90 ambas estrellas pasaron por un mal momento (Magic recibió el diagnóstico de VIH que le obligó a retirarse antes de un fugaz retorno en 1996, mientras que Bird sufría graves problemas de espalda), su rivalidad tuvo el cierre que merecía. Tras ganar juntos el oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, Bird anunciaría su retiro. Magic no quiso perderse la ceremonia conmemorativa (celebrada en el Boston Garden el 4 de febrero de 1993) en la que, frente a la hinchada de su eterno oponente, afirmó tener en Larry un “amigo para siempre”. Una frase que puso el broche de oro a la rivalidad más intensa jamás vista en la NBA.

1 comentario


angel.vizoso
25 ene 2024

En primeiro lugar, sinalar que está todo perfecto. Habería marxe para algúns axustes en cousas como o tamaño dos títulos e subtítulos nos gráficos, que igual están algo grandes, pero nada que empañe o fantástico do contido creado. Ademais, no terreo do traballo cos datos e a información hai unha xestión brillante, igual que coa cor. Noraboa!

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