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95 periodistas asesinados en 2023: los principales peligros y amenazas

Mohamed Khaireddine y Jabr Abu Hadrous perdieron la vida en los bombardeos del Ejército israelí sobre la Franja de Gaza. El vínculo que compartían era su profesión: el periodismo. En el año 2023, un total de 95 periodistas fueron asesinados mientras ejercían su trabajo, según datos del ‘Commite to Protect Journalists’. Los dos últimos, los propios Abu Hadrous y Khaireddine, fallecieron los días 28 y 29 de diciembre, dentro de un contexto bélico que pone de relieve el alto coste que los periodistas siguen pagando por informar.

Solo en Gaza se produjeron 74 de los 95 asesinatos documentados este año, una cifra superior al total registrado en 2022 en todo el mundo (68), lo que confirma la persecución, la censura y el peligro al que se ven sometidos los profesionales de la comunicación en zonas de conflicto. Sin embargo, es precisamente en estos escenarios donde su trabajo es fundamental para mantener informada a la ciudadanía y destapar los múltiples horrores que ocultan. De hecho, los enfrentamientos armados ocurridos en Ucrania, Siria, Afganistán o Sudán también se han cobrado la vida de otros profesionales que cubrían estos conflictos, siendo Oriente Medio uno de los principales focos de homicidios.


Si tomamos como referencia temporal los últimos 30 años, el total de periodistas en funciones asesinados supera los 2.200. Entre los países más fatales para ejercer esta profesión también se encuentran Iraq, Filipinas, Siria, México, Colombia, India, Pakistán o Rusia, según denuncian de manera conjunta desde ‘Commite to Protect Journalists’ e ‘International Press Institute’. No obstante, la poca transparencia de algunos países y los obstáculos al trabajo de campo imposibilita ofrecer datos exactos, lo que sugiere que la cantidad de periodistas asesinados es mayor.

Cabe destacar que esta tragedia emerge tan solo como la punta de un iceberg mucho más profundo. Las agresiones físicas, el empleo de la violencia, las detenciones, la tortura, la confiscación de equipos, el veto de acceso a algunas zonas, la destrucción de material y los daños producidos en las redacciones facilitan la aparición de lo que la UNESCO denomina “zonas de silencio”, donde el temor a represalias ha empujado a los periodistas a huir, a la autocensura o a abandonar su profesión. Esto deriva en una ausencia casi completa de flujo de información hacia la ciudadanía y, en consecuencia, un grave peligro para la libertad de prensa y la democracia.


No obstante, si bien las situaciones de guerra se sitúan como una trampa mortífera para los periodistas, existen otros contextos mediáticos en los que los profesionales de la información corren más peligro, al estar ligados a contextos, temporales y geográficos, no tan reducidos.


Corrupción, crimen y política, los temas de cobertura de mayor riesgo


Desde Reporteros Sin Fronteras confirman la preocupación ante la creciente oleada de conflictos bélicos, pero en su Balance de 2023 explican que son otras las temáticas de cobertura que más riesgo directo suponen para los periodistas: el crimen organizado y la corrupción, salpicadas ambas por el contexto político del lugar.


Desde ‘Commite to Protect Journalists’ condensan en esta situación a través de un dato demoledor: el 62% de los periodistas asesinados desde 1992 investigaban algún asunto relacionado con corrupción, crimen o política. Estos temas incluyen la crítica a políticas públicas, manifestaciones, medioambiente, narcotráfico, violencia entre bandas, abusos de poder, tráfico de influencias o sobornos políticos, lo que comprende un abanico de posibilidades muy amplias y que incomodan a sectores tan peligrosos, poderosos e influyentes.





De nuevo, es necesario recordar que resulta muy difícil ofrecer una cifra exacta, pues hay casos que todavía no han sido resueltos y en otros es muy difícil determinar si el asesinato se debió de forma directa a la cobertura informativa del periodista. De ahí que el número de periodistas oscile ligeramente según la institución u organismo que realice el recuento.


Hay más: desapariciones, encarcelamientos y juicios


Por supuesto, los riesgos para el periodista son mucho más extensos y variados. En su balance anual de 2023, Reportes Sin Fronteras (RSF) recuerda que el año se cerró con un total de 521 periodistas encarcelados en todo el mundo por causas arbitrarias contrastadas. Más de la mitad, 296, están pendientes de juicio. China continúa manteniendo el dudoso honor de ser “la mayor prisión de periodistas del mundo”, seguida de Myanmar y Bielorrusia. Por su parte, Turquía e Irán apelan constantemente a las detenciones reiteradas, con “entradas y salidas” de prisión para controlar, reprimir y silenciar a los periodistas más críticos.

Además, RSF señala que un total de 54 periodistas están secuestrados en la actualidad. La mayoría de ellos, 38, están retenidos en Siria, mientras que el resto se concentran en Irak, Yemen, Mali y México. El país centroamericano escribe un capítulo aparte en esta trágica historia, pues uno de cada tres de los 84 periodistas desaparecidos en el planeta es mexicano. En total, América Latina concentra más de la mitad de los profesionales de la información desaparecidos, con 43.



En definitiva, una democracia necesita de la libertad de prensa para ser considerada como tal. Como recoge Amnistía Internacional, la finalidad de la prensa libre es "garantizar a la población la libertad de recibir y difundir una información que no esté manipulada ni al servicio de una persona, entidad o interés particular". Y por ello resulta fundamental defender, garantizar y proteger el trabajo de los periodistas y medios de comunicación de cara a defender esta democracia y combatir a las tiranías, en todas sus formas y lugares, que la ponen en peligro.

1 comentario


angel.vizoso
24 ene 2024

Só vou comentar unha tontería que para nada vai danar a nota final. Habería que buscar o xeito de integrar un acento nese "Más" do título da infografía final. Fóra diso, o traballo está perfectamente executado no relativo ao relato que elaboras e tamén na parte dos gráficos. Noraboa! Moi ben traballado!

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