Los columpios se empiezan a sentir solos
- Adrián Valiño Rodríguez
- 12 ene 2023
- 3 Min. de lectura
Los problemas económicos, la falta de conciliación y el pesimismo generalizado sobre el futuro son algunas de las principales causas para no tener hijos o, en el caso de los que ya tienen uno, no querer más

España, al igual que la gran mayoría de países de la Unión Europea tiene un problema demográfico grave. Pocas son las naciones donde el numero de defunciones es menor al de nacimientos, con la problemática evidente que esto implica a medio y largo plazo. Al igual que los problemas ecológicos (cambio climático por ejemplo), esta es una situación de la que apenas el conjunto de la población tiene conciencia. Estamos acostumbrados al corto plazo, a tenerlo todo ya. Muchas mentes no están preparadas para pensar mas allá del hoy y ahora. No es culpa de ellos, así nos han educado y así nos quieren, pero en circunstancias especiales como en este caso, esa mentalidad juega en nuestra propia cuenta. Hay cosas que no vemos y pasan. Esta es una de ellas.
Sería curioso observar imágenes de como estaban los parques españoles hace unos años y como están ahora. Posiblemente los de las grandes ciudades seguirán con bastante vida, pero... ¿Y los de los pueblos pequeños? ¿Sigue habiendo tanta vida como hace 15 años? Posiblemente todos sepamos la respuesta, y no es positiva.
En este gráfico, podemos observar como el duelo entre nacimientos y defunciones en 2021, salvo en la Comunidad de Madrid, se decantó con bastante claridad hacia las muertes. Sólo es un dato, pero sin duda es relevante para entender el fenómeno a tratar. La gráfica interactiva también incluye otro dato sobre cuales eran las cifras en 2001 a nivel nacional.
El consuelo sencillo es que esto le pasa a más países. Y realmente es cierto. Tampoco existe una solución rápida ni fácil a esta situación. Posiblemente sean ciclos y actualmente estemos inmersos en una etapa recesiva no vista hasta la fecha. Este paradigma europeo contrarresta con la situación demográfica de los países asiáticos, donde incluso han llegado a limitar en algunas naciones la cantidad de hijos que pueden tener sus progenitores. Mayor mano de obra, exportación hacia Europa de numerosos productos, más capacidad de I+D+I... Quizás Europa se esté quedando un poco rezagada respecto a Asia.
A continuación, se muestra un pequeño gráfico de la evolución de nacimientos en Italia en los últimos años que ayuda a comprender la situación:
Otro factor cultural importante, que viene repitiéndose durante los últimos años en España, es la tendencia decreciente de nuevos matrimonios, es decir, que cada vez se casan menos parejas, tanto en el ámbito civil como en el ámbito religioso. Quizás este hecho para algunas personas sea relevante a la hora de querer tener algún descendiente. Se abre un debate curioso, piense por usted... ¿Tendría algún hijo con una persona que no se ha casado con usted, por los motivos que sea? Seguro que hay respuestas para los dos lados y muy bien argumentadas, el caso es que, con relación directa o no, la bajada de nacimientos coincide también con la recesión de la cifra de nuevos matrimonios. La última cifra de 2021 corresponde con un total de 148.588 matrimonios nuevos. Así ha sido la evolución desde 1995:
Es una situación compleja. Las percepciones culturales son influidas por las tendencias sociales que le toque vivir a cada generación. Más allá de que no este de moda tener hijos, tampoco es fácil. Las situaciones laborales de los jóvenes, y más en sus primeros años en el mercado laboral, son muy precarias. Muchos tienen problemas en independizarse económicamente de sus padres y permitirse su propia vivienda. Haciendo un ejercicio de empatía, es comprensible que no tengan en la cabeza tener hijos, más que nada, porque posiblemente en el apartado económico, les sería muy complicado sacar adelante.
Hai un bo traballo de datos, pero faltaría a parte de infografía, polo que hai un dos obxectivos da práctica que non está cumprido. O relato é bo e as formas gráficas son pertinentes, ademais de estar ben integradas a través da cor. Iso si, faltaría ese elemento de infografía para que nos quedase cumprida a tarefa.