Globalización cultural y pérdida lingüística
- andresgarciai1997
- 13 ene 2023
- 3 Min. de lectura
Al menos 25 lenguas desaparecen cada año. Expertos advierten de la pérdida del 50% de la diversidad lingüística para finales de siglo.

La globalización se desarrolla en lo económico, lo social y lo político pero también afecta al ámbito cultural. Si bien esto puede tener efectos positivos como la multiculturalidad o el intercambio cultural, también tiene su parte negativa. Como modo de producción y desarrollo capitalista que es, este proceso ha acabado imponiendo por todo el mundo diferentes patrones económicos, tecnológicos, políticos... Es esta idea de globalización como actor homogeneizante la que afecta al nicho cultural. Paulatinamente se va imponiendo una cultura unitaria con todas las consecuencias que ello conlleva. Y en el caso de la lengua, baluarte de la identidad cultural, la substitución de unas por otras.
El Índice KOF de Globalización se usa para observar los cambios en la globalización sobre ciertos países en un periodo de tiempo. Mide a nivel económico, político, social y también cultural, la interdependencia e integración en estos países. El Índice KOF nos enseña también cierta relación entre este y la perdida lingüística. Podemos observar que muchos de los 50 países con mayor índice en 2021 coinciden con los que más lenguas en peligro de desaparición albergan. Muchos, potencias imperialistas como Estados Unidos, Rusia o China (si bien esto también se explica por el extenso territorio que los conforman). Países, además, con deficientes o inexistentes políticas lingüísticas.
Los grupos que más sufren la perdida de su idioma son los indígenas. En el mundo existen al rededor de 7000 idiomas, de los cuales casi 6700 son indígenas. Hoy en día, 3000 de ellos corren el riesgo de acabar extinguiéndose a un ritmo alarmante: Uno cada dos semanas. A ese paso más de la mitad de estas lenguas habrán desaparecido para 2100. Y con ellas la idiosincrasia de los pueblos que le daban vida. La memoria y sus tradiciones, es decir, el contexto que le da sentido a dicho idioma, sin el cual este tampoco se puede entender. Estos contextos también acaban substituyéndose y la globalización, lejos de integrarse con la identidad cultural de cada pueblo, termina por desplazarla.
La mayoría de estas lenguas son desplazadas por lenguas mayoritarias que llegan a todos los territorios como consecuencia de esa globalización, que debería ser una vía para el aprendizaje de idiomas. Casos claros como el del castellano substituyendo a decenas de lenguas autóctonas en México o como también pasa con el ruso, el chino, el francés o el portugués en sus respectivos territorios. Aunque el idioma globalizador es por antonomasia el inglés. Por ejemplo, el islandés cuenta con 350.000 hablantes en su país natal, sin embargo, cada vez con mayor frecuencia, estos han ido priorizando el uso del inglés.
Con los contextos, desaparecen formas distintas de ver el mundo. Las lenguas indígenas particularmente incluyen muchos conocimientos sobre el mundo natural y específico del territorio al que pertenecen. Un ejemplo es el del hawaiano, en el que los caracoles de los árboles se asociaban al "reino de los dioses", por lo que eran venerados y protegidos de su explotación. Actualmente, esta especie se encuentra extinta y puede que la drástica disminución del número de hablantes de hawaiano influyera en eso.
El año 2019 fue designado por las Naciones Unidas como "Año internacional de las lenguas indígenas" con el fin de concienciar sobre la importancia de estas lenguas como portadoras de "sistemas complejos de conocimientos" y animar a los estados miembros a contribuir en su revitalización. Además, antes de que acabara ese año se aprobó una resolución proclamando al periodo 2022-2032 como Decenio de las Lenguas Indígenas. Una década dedicada a la promoción, reconocimiento y protección de los idiomas originarios para impedir su desaparición. Complementariamente se llevan a cabo por todo el mundo campañas proteccionistas, como escuelas de inmersión lingüística.
La globalización cultural debe ser en todo lo posible un proceso de integración de tradiciones, visiones y rasgos identitarios, evitando el desplazamiento de las partes claves de su idiosincrasia cultural, entre ellas, posiblemente la más importante, el idioma. Costumbres redefinidas o adaptadas, como se puede ver hoy en día en el campo de las expresiones artísticas. Ese es el modelo que la globalización cultural debería seguir. Mezclar no debe ser olvidar o excluir.
Datos:
O texto está ben elaborado, hai unha boa narración xornalística e as formas gráficas están ben integradas dentro del. No relativo aos gráficos, faltaría por afinar un pouco máis a gama cromática, aínda que case case está. Tamén falta a sinatura na infografía.
No mapa de Flourish habería que mudar esta escala de intervalos por unha máis progresiva, o que facilitaría a consulta da información. Ademais, no último dos gráficos aparece un "Popup header" na ventá emerxente, o cal sería un erro que tocaría mudar tamén.