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CIBERACOSO, LA PANDEMIA INVISIBLE

Una de las lacras más peligrosas de nuestros días


En una sociedad en la que los jóvenes invierten gran parte de su tiempo, por no decir la mayoría, en las nuevas tecnologías, (totalmente incluidas en nuestras vidas) deberíamos conocer qué pasa exactamente en ellas, cuáles son los límites, las amenazas, los peligros… Sin embargo, hay un gran desconocimiento en cuanto hablamos de ciberacoso.

Para comenzar, es importante definir qué es el ciberacoso: según Unicef es toda conducta intimidante por medio de las tecnologías digitales. Puede ocurrir en redes sociales, plataformas de mensajería, plataformas de juego…


¿Por qué una pandemia?

El diccionario de Oxford define pandemia como: "enfermedad que afecta a un país entero y sus habitantes o a todo el planeta". En relación a esto, Unicef publica en el año 2019 un estudio basado en 30 países en el cual se descubre que 1 de cada 3 estudiantes reconoce haber sido víctima de ciberacoso. Además, según el Observatorio del Suicidio Español, en 2020 catorce menores de 15 años se quitaron la vida a causa del ciberacoso en nuestro país.

Teniendo en cuenta estas dos variables, parece razonable que pueda considerarse una pandemia.


Gran parte de las víctimas que son ciber acosadas también sufren agresiones verbales o físicas en persona


¿Por qué invisible?

En este caso, la respuesta nos la da el comandante Tejada, responsable de la Comandancia de la Guardia Civil de A Coruña y experto en delitos de odio.


El comandante Tejada en su despacho en A Coruña

Comienza por explicar que, pese a que es uno de los fenómenos más perjudiciales de nuestra sociedad, el odio en redes es muy difícil de cuantificar, ya que, basándose en un estudio realizado por la OMS, tan sólo un 10% de los casos llega a denunciarse. Eso quiere decir que más de un 90% de los casos están transcurriendo a oscuras sin ningún tipo de control; son, por lo tanto, invisibles a nuestros ojos


“Ahora mismo el ciberacoso es mucho más peligroso que el acoso tradicional” comandante Tejada


El comandante explica que entre las autoridades y, aunque no gusta nada este nombre, a la cifra de casos no denunciados se le llama “cifra negra”.


Además, añade que no todas las instituciones gubernamentales quieren dar visibilidad a este tema, bien sea porque no interesa o porque podría perjudicar a las empresas propietarias de algunas de las redes sociales más utilizadas. La transparencia acerca de este tema es un factor que agrava más la situación.

De hecho, en un estudio hecho por IPSOS (empresa de investigación de mercados) en el año 2018, sólo 28 países proporcionaron sus cifras de ciberacoso:


El ciberacoso, por desgracia, tiene a sus pies gran parte de nuestras formas de comunicarnos, no sólo las redes sociales, aunque sí es dónde más presencia tiene. Ciber acosar también es extorsionar por plataformas de mensajería, burlas en chats grupales, llamadas amenazadoras…

En estas visualizaciones se representa la presencia del ciberacoso en los distintos medios que utilizamos para comunicarnos, tanto a nivel mundial, como estatal:





En cuanto a la víctima

Las consecuencias psíquicas del ciberacoso son brutales: ansiedad, depresión, problemas para relacionarse, dificultades en el ámbito del desarrollo personal… Pero sobre todo, cabe destacar uno de los efectos más perjudiciales: el sentimiento de culpa. El comandante Tejada, basándose en su experiencia laboral comenta que “hay en casos en los que creen que se merecen estas agresiones, por eso es tan importante divulgar y dar recursos a todos los usuarios de redes sociales, para que puedan ver que, lo último que son, es culpables”.


Aunque la "auto culpa" es frecuente, también existe el efecto que nosotros, como sociedad, creamos al culpabilizar a la victima en situaciones de agresiones, no sólo cibernéticas.

Ante esto, no hay una explicación científica tan sólo hipótesis, una de ellas es la del profesor de Psicología en Granada Sergio Ruiz Arias.


Sergio Ruíz Arias, psicólogo y profesor de la UGR

Defiende que "al responsabilizar a la víctima nos sentimos seguros porque tenemos la convicción de que a nosotros no nos va a pasar lo mismo". Este mecanismo, nos explica que también se puede trasladar a la víctima, que se culpa por la agresión, que se centra en revisar lo que hicimos o no hicimos, en vez de acusar al agresor, examinando así todas las vías que pudimos “elegir” para evitar el incidente.


¿Qué puedo hacer en caso de ser víctima de ciberacoso?

No es fácil reconocer una situación de acoso en Internet, y una vez hecho, es mucho más difícil saber cómo actuar. Para ello y debido a que por parte de las instituciones hay una ausencia de este tipo de información, en esta infografía se pueden ver las 4 alternativas más “efectivas”, tanto para denunciar como para hacerlo acompañado en Galicia.





Datos:





Visualización de la presencia de ciberacoso en distintos medios a escala mundial: https://issuu.com/leliobragacalhau/docs/cyberbullying_june2018




1 comentario


Hai un bo relato informativo, aínda que si que é certo que recomendaría fuxir un pouco dos parágrafos moi curtos ou parágrafos-oración. As formas gráficas empregadas son pertinentes, aínda que nos faltaría conexión cromática. Cada un dos elementos vai un pouco por libre no relativo ao uso da cor e iso é algo que temos que evitar. Tocaría elaborar unha paleta de cores e dispoñela ao longo de todo o traballo, algo que nos axuda mesmo se non traballamos sempre na mesma aplicación.


Hai unha boa programación nos gráficos e tan só tocaría revisar elementos como a necesidade de facer que figure o símbolo "%" a carón das cifras ás que fai referencia en lugar da palabra "porcentaxe". Ben traballado!

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